Los Diarios secretos de Sexo y Libertad, de Rafael Fernández

“Realiza tu propia labor salvadora, y si te ahogas, muere, que por lo menos sabrás que te dirigías a la playa” –Henry Miller, cagando a Sigmundo por cobarde.

 

Conozco a Rafael desde hace un par de años cuando lo leí en la Orsai 1 con su “Monstruos igual que yo” —si entran al link, vayan a la página 68—. Desde ahí supe que era un tipo raro. Un tipo raro que no se detiene ante lo que quiere. Esa es una buena rareza. De ahí en adelante, le seguí la pista. Supe que es escritor, el eZcritor. Que se aventó una odisea loca por ser lo que quiere ser y le gusta.
Diarios secretos de Sexo y Libertad fue su primer libro. Y está loquísimo. De verdad. Me tardé esos mismos dos años en seguir su blog y comprar sus libros. Un ezcritor que vive de la venta directa de su obra. Sigmundo Fernández inicia la historia trabajando en un Gran Centro Comercial, acomodando y vendiendo libros en el Corte Inglés. Un empleo de sub-humanos, como lo llama. Un asco de trabajo si consideramos que uno pasa todo el día atendiendo a gente que sólo quiere los libros de Cohelo o cualquier cosa que venda millones de copias. La verdadera literatura, la que enciende las almas, les da hueva.
Después de una treta brutal con ayuda del consejo de Henry Miller e Ignatius Reilly manda a la mierda su empleo y a su novia la inmaculada Virgen María —que no coge, porque es algo malo— y se va a la zona turística a trabajar en una discoteca. Vida nocturna que lo embrutece. Pero que también lo hace volar. Aquí es cuando los Diarios secretos se ponen buenos.
Qué placer es saber que le compras los libros directamente a quien los escribe. Y que gracias a ello ayudas a que siga haciendo lo que le hace feliz. Sigmundo es un cínico, un tarado hijo de puta machista y sexista con un odio encarnado hacia la bola de mongoles subnormales que habitan la tierra bajo la consigna de ganar dinero y hacer las cosas con el objetivo de ser productivo y divertirse para olvidar que tienen una vida de mierda. Es un buen tipo, me cae bien.
Vayan ahora mismo, lectores de este Libro Vakero, al blog de Rafael y cambien el dinero que gastarán en las bebidas del próximo par de meses por comprar estos Diarios. Ciento veintitrés páginas gratis para probar aquí. Vale la pena.
Gracias infinitas, Rafa, por las fotos de muchachas en tetas.

 

“Escritor es quien escribe por necesidad vital” – Sigmundo Fernández

 

Así quedé después de leer los Diarios Secretos
Así quedé después de leer los Diarios Secretos

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. Michael Ramon dice:

    Soy de Colombia. No sé cómo ni en que momento, pero di con ese personaje, sus escritos me parecen fantásticos. Tengo 20 años y muchos sueños por delante, uno de esos tantos sueños al igual que él, ser escritor.

    1. odeenr dice:

      Hola, Michael

      Así encuentra uno las cosas que lo hacen querer seguir. No dejes de escribir, practica diario 🙂

      Saludos!

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