Soy un gordo de closet

Soy un gordo de closet. No me queda mas que tomar aire, levantar la voz y confesarlo: soy un gordo que vive atrapado en el cuerpo de un flaco de poco más de setenta ochenta kilos y un metro noventa de alto. Paso al estrado, frente a todos, con mis pantalones de mezclilla truqueados para que no…