Una partida de Backgammon

Cuando, por alguna coincidencia, un hámster y un perro se llegan a conocer o a compartir la misma casa puede pasar sólo una cosa: los hámsters sacan un juego de Backgammon que siempre tienen escondido en el buche: elegante tabla de concha y perla con sus fichas bien talladas y, muy seguros, retan al perro…